¿Alguna vez has sentido que las letras crecen tanto que explotan entre tus manos? Todas las imágenes se me fueron embarrando entre los ojos, me llené de palabras y no quería pero tuve que gritar...
8.9.14
Mi amado libro.
Voy a seguirle con los ojos cada segundo de mi vida. Que me detenga la
náusea del hambre o el llanto del niño, el abrazo que me aclama o el
vapor de la piel porosa, el deshecho de los males o los dolores de no
ser madre; que me detenga únicamente el deber que no me abandona por las
noches o el sueño bendito, que me detengan tus labios suaves si han de
venir a buscarme, que me distraigan unos minutos con el maullo del gato
que quiere le acaricie los pelos o le sirva al plato sus ansias gordas
de dormir y juguetear toda la tarde, que me detengan los pedazos de mi
corazón repartidos, que mientras ellos no se aparezcan por el asiento
donde yo te gozo, no habrá tiempo para pensar en las tristezas ni en el
mundo feo de afuera sin tu presencia. Eres tú el libro mío a quien
pertenece el gusto de tenerte noche y día, salvándome del hastío y de
las falsedades, de la noche que se acaba y viene con una espeluznante
mañana de inciertos movimientos. Sigue atenuando el ruido de afuera,
guardando mi calma, consumiendo profundamente las ansias absurdas que me
ahogan cada que te dejo esperando al cerrar la ventana.Y que el mundo
fallezca y el Universo se comprima, y que me alcance la desgracia
mientras yo siga entre los brazos de mi amado libro, de mi esfera
cuadrada de historias perdidas.